En CONIN me enseñaron cómo educar, yo ahora a mis hijos los trato más con amor y con cariño. Y a mí misma me ayudó también, me enseñaron a ver cosas que yo tenía. CONIN es como si fuera tu familia, venís aquí y sabés que alguien te vas a encontrar y ya vas a la casa alegre, con otra mentalidad llegás. Si a veces vienes triste, y si a veces vienes preocupada, pues aquí se quedan esas cosas, te anima.

También me ayudó mucho con mi pareja porque de aquí me llevo muchos consejos sobre relaciones con nuestras familias.

“¡El destino vino así, y paré acá! ¡Jamás pensé que yo llegaría acá!”

 

Elba, mamá del Centro CONIN Río Cuarto, Córdoba